In memoriam Vicente Gutiérrez Solís

La historia del sindicalismo, del movimiento vecinal y de las izquierdas de las Cuencas no se podrían entender sin personas como Vicentón

    24/01/2026.
    Vicente Gutiérrez Solís y Anita Sirgo

    Vicente Gutiérrez Solís y Anita Sirgo

    Hoy para las Comisiones Obreras es un día triste y una fecha que seguirá marcadasiempre en nuestras efemérides. El 24 de enero de 1977 fue la Matanza de Atocha. Y,mismo día 49 años después, nos deja una de las leyendas vivas de lo que es el primersindicato y todo lo que significa: Vicente Gutiérrez Solís, “Vincentón”.

    Además de referente, “Vicente Gutiérrez Solís era coherencia”, rememora José ManuelZapico. Desde muy joven, con conciencia, “en una lucha sin cuartel contra la dictadura ycon valores como la libertad, la justicia social y la dignidad laboral participó activamenteen las huelgas del 62 y 63, las Huelgonas, cuando las cuencas despertaron una oleadade solidaridad internacional”.

    Esa lucha le obligó a exiliarse con su compañera MarcolinaArgüelles y su hijo Eliseo; marcharon hasta Lyon (aún conservan fotos de la escolaridadfrancesa de su hijo Eliseo).Y es que “Vicentón para la militancia izquierdista de las cuencas era ante todo cercaníay enseñanza”, prosigue el secretario general de CCOO de Asturies. “Su casa siempreestaba abierta, era una persona insistente, pero escucharle era una auténtica lección depolítica y de vida”.

    Zapico cuenta que “con él las asambleas no acababan en el local delsindicato, seguían de noche, cogía el teléfono y aún tenía muchas cosas que aportar.Siempre con propuestas y alternativas; y, cómo no, con un tesón inquebrantable si habíaque animar a la gente a salir a la calle contra las injusticias”.Una palabra que solía decir Vicente, como nos recordó en los actos del 60 aniversario delas huelgas del 62, es la de “esperanza, que claro que la hay, sin ella no sería posibleavanzar, lo que falta es compromiso para conquistar etapas”. Lo que quería “es unasociedad más justa, donde la palabra de las personas se puedan expresar libremente.Eso es democracia”.

    Eso era también Vicente, la fuerza del diálogo, la búsqueda del consenso. Armando concompromiso, buscando una lucha colectiva, como la que hacía desde el movimientovecinal. Por ejemplo, desde la Federación de Asociaciones de Vecinos participóactivamente en las tres últimas huelgas generales: la de 2010 y las de 2012, contra lareforma laboral, o en las últimas protestas mineras por el futuro de las cuencas.

    Vicente Gutiérrez Solís, su compañera Marcolina, Anita Sirgo y Maruja Ramos (quetambién nos dejaron en enero)... y otras tantas personas luchadoras forman parte de lahistoria de las Comisiones Obreras y de las cuencas mineras. Lo que fuimos, lo quesomos y lo que seremos no se entendería sin su compromiso y sin la acción colectiva.