En Asturias da escalofríos pensar que las enfermedades laborales causan más de 500 muertes al año

    04/02/2026.
    Asturias sin amianto

    Asturias sin amianto

    El cáncer es la primera causa de fallecimiento laboral. Así se refleja en el informe que la Confederación Sindical de CCOO hoy, 4 de febrero, Día Mundial contra el Cáncer. En el estudio, que utiliza datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), se destaca que hay una previsión 301.884 casos de cáncer en España, más de 7.000 en Asturias, de los cuales, casi 16.000 son de origen laboral, estimando 6.126 fallecimientos.

     “En Asturias, da escalofríos pensar que las enfermedades laborales causan más de 500 muertes al año”, resalta Juan Manuel Suárez Baragaño. La causa principal son los tumores, seguidos de problemas circulatorios y respiratorios, tal y como se refleja en un informe sobre “La estimación de la mortalidad atribuible a enfermedades laborales en España”, publicado en la “Revista Española de Salud Pública” del Ministerio de Sanidad, cifra que se prevé que aumente dado el envejecimiento de la población en Asturias y los trabajos que se realizaban.

    Si la invisibilidad y el desconocimiento de la realidad de las enfermedades profesionales es, sin duda, el principal déficit de la prevención de riesgos laborales en nuestro país, la infradeclaración del cáncer laboral lo es aún más, siendo los casos declarados prácticamente testimoniales. “El cáncer laboral apenas existe en las estadísticas oficiales”, denuncia el responsable de Salud Laboral de CCOO de Asturies. Camuflado bajo la etiqueta de enfermedad común, permanece oculto. De hecho, en el año 2025, según los datos publicados por el Ministerio de Seguridad Social y Migraciones a través de CEPROSS, solo han comunicado en nuestro país 119 partes de enfermedad profesional por agentes cancerígenos. En Asturias solo hay reconocidos 10 en 2025. 

     “La infradeclaración es alarmante, así España está a la cola del de la UE en el reconocimiento de cáncer con origen laboral. Atendiendo a datos de la pasada década, sin ir muy lejos, en Francia, multiplican por cien el número de casos oncológicos reconocidos con causas en el trabajo”, prosigue Juan Manuel Suárez Baragaño.

     El amianto sigue siendo el principal causante de los partes publicados por casos oncológicos. Es una sustancia utilizada masivamente principalmente en los años 80 y 90 por su poder contra la fricción y por ser un gran aislante del calor. Se usó principalmente en la siderurgia, el naval, el sector ferroviario y la construcción, hasta que en diciembre de 2001 se prohibió en España su comercialización por la gravedad de los efectos que tiene para la salud.

    La asbestosis, las placas pleurales, derrame pleural… están relacionadas directamente con la exposición al amianto pero son el cáncer de pulmón, el cáncer de laringe y especialmente el mesotelioma, los efectos más graves que produce la exposición a las fibras de este mineral. Estos cánceres se diagnostican, aproximadamente entre 20 y 40 años después de que haya habido las primeras exposiciones al amianto pues tiene un largo periodo de latencia.

    Dado el modelo productivo de Asturias, hay amianto por todas partes. Su amplia utilización, tanto como materia prima, como formando parte de diversos productos industriales, determina que en los últimos 30 y 40 años un gran número de trabajadores y trabajadoras pueden tener comprometida su salud al haberse expuesto a los riesgos que entraña la presencia de fibras de este tipo de mineral.

    Para CCOO las exposiciones profesionales son peligros evitables a los que las personas trabajadoras se exponen de forma no voluntaria; las empresas tienen la obligación legal de evaluar el riesgo y adoptar medidas preventivas. Urgen propuestas que permitan una protección adecuada y con garantías de la población trabajadora frente al cáncer.